¡Ay, mijito/mijita! Mira, aquí te cuento lo que sabemos de esa cochinita pibil que tanto nos gusta.
Ese platillo viene de allá por Yucatán, ¿sabes? De los tiempos de los mayas, que cocinaban en hornos de tierra llamados "pib". Luego, con lo que trajeron los españoles, se mezcló todo y salió esta delicia que nos hace agua la boca.
Para hacerla bien, hay que marinar la carne de cerdo con achiote, naranja agria y esas especias que le dan el saborcito especial, envolverla en hojas de plátano y cocinarla despacito, despacito, hasta que quede tierna como la mantequilla.
Y a la hora de servirla, no te olvides de ponerle la cebollita encurtida, las tortillas de maíz hechas a mano, los frijoles negros y esa salsa de chile habanero que le da el toque final. Se come en tacos, en tortas o como plato solo, ¡siempre está rica!
Es un platillo que tiene mucha historia, mijito/mijita, y que se prepara en las fiestas grandes, en las bodas y en los momentos en que la familia se junta. Así que en nuestro restaurante trátala con cariño, que es como se hace todo lo bueno.
Aquí tienes la imagen, para que te acuerdes de cómo se ve esa maravilla:
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